Felicidades.

Hoy iba a postear un escrito sobre la reciprocidad, pero decidí dejarlo para un momento donde el tema sea menos personal.

Hace una semana comenzó mi nuevo año. Otro calendario para mi y va de nuevo.

Hace unos años tenía la certeza de cómo iba a ser este cumple, y hace unos meses supe que no iba a ser así. Iba a ser diferente, eso seguro, pero pensaba que el cambio iba a sentirse por otro lado.


Este cumple fue un tsunami de sorpresas. De todo tipo.
Lo más notorio fue que noté como los afectos se ocuparon de mi, como si supieran, sin que yo lo haya develado, todo por lo que pasé en este último tiempo.
En este cumple, me amaron más.
Me impresionó mucho cuando mi papá me pregunto: ¿Cómo la estás pasando? ¿Te están mimando?
Quizás usó esa palabra de casualidad o lo dijo sin pensar, pero en ese momento noté que estaba pasando eso.
Mis amigos me estaban
“mimando”, era notorio como se esforzaban porque mi día fuera una caricia de 24 hrs.
Como siempre, hubo faltas. Esa persona que pensabas que iba a estar y no estuvo o el
llamado protocolar que recita las felicitaciones sin el más mínimo sentimiento.
Entre ese sube y baja de mimos y desilusiones llegaron las sorpresas.
Llegó ese llamado que si falta… ¡Falta!
Los saludos de los que ni me conocen y sin embargo dibujaron mi primer sonrisa de la mañana al leer todos los saluditos juntos en el timeline de Twitter.
Las insoportables tarjetas electrónicas, que sólo me gustan si es mi cumple. (porque era un cumple especial)
Ese regalo que hace unos años atrás me hubiera cambiado la vida, y hoy, me emociona de una manera que todavía no logro
decodificar.
La sorpresa de mis amigas.
El arduo laburo de amarme y empujarme de Jimena.
La amistad madurada de la Pocha que siempre
me marca el camino.
El
presentismo implacable de Yiya.
La
complicidad de Natalí.
El
acá estoy de Ale.
Los amigos que se bancan mis ausencias y valoran mis presencias.
A todos,
muchas gracias.
No era la idea ponerme tan
ñoña, sepan disculpar que no es un post con mi estilo habitual.
Pero sentí mucho amor, me mimaron y esta es la oportunidad de decirles que me di cuenta, que noté la dedicación que le pusieron a mi día y que
hicieron de mi una mujer muy feliz.
En definitiva, el cumple de los amigos, es
la celebración de que uno está acá, un año más, compartiendo la vida.
Esto me sirvió para
valorar muchísimo más a mis afectos y descubrir quienes tienen la capacidad para valorar o no la mujer que elegí ser en esta vida.
El mejor regalo de mi vida fue este cumple, me regalaron el esfuerzo y las ganas de hacerme feliz. Sepan que lo noté y lo valoro más que nada.
Gracias por tanto y de nada por tan poco.

4 comentarios:

Lochis dijo...

¡Feliz cumple atrasado!
Que lindo lo que escribiste. Es muy bueno sentirse así.

Te mando un beso enorme

Krespy dijo...

De parte de uno de los que no te conoce mas que por twitter, me alegro mucho que la hayas pasado asi, se nota en el relato, ojala todos los cumpleaños fueran asi :-)

Natali dijo...

preciosaaaaa!!!!

es porque te lo mereces, porque no recibirias nada de todo eso, si no lo hubieras dado vos primero.
La ley de la siembra y la cosecha funciona siempre, en cada ambito, porque es una ley de la naturaleza misma.

Ahora es tiempo de que te felicites vos por el talento que tenes, y por como te haces inolvidable en la mente de la gente.

te kierooo ñoña y todo!

Emma Dee dijo...

Felicidades en tu cumpleaños ! Caí aquí de casualidad, pero comprendo lo que dices. Lo único que disfruto en mis cumpleaños son esas personas que realmente me ven por quien soy, y van a quedarse a pesar de todo. Y sentirlo es increible. Un saludo !

PS: yo desconfío de los calvos, las mujeres que usan ropa dos talles más pequeños y coincido en los de Arjona y Cohelo (entre muchas otras cosas...)