El enamoramiento, ese estado de pelotudez que no se fundamenta con nada, eso que no es amor pero puede llegar a serlo, eso.
Eso que nace con un cruce de miradas, se alimenta de un chiste tonto y explota con un intercambio de roces casuales, eso.
El enamoramiento se desencadena con una cosa chiquita, con lo más tonto e insignificante.
Mi abuela sintió ese enamoramiento cuando mi abuelo la pisó en el colectivo y le dijo: discúlpeme señorita.
Eso sintió mi papá cuando su auto quedó detenido en una barrera de San Isidro, junto al de mi mamá, y la siguió hasta la catedral. La miró toda la misa y quiso que fuera la madre de sus hijos. (¿hola?)
Eso sentí yo cuando él me dijo: “tu boca o mi muerte”. Y me hizo reír…
Los nudos y finales de estas historias no vienen al caso, sólo representan ese primer momento en que los mirás distinto. Las neuronas se apagan y en el peor de los casos, podés entonar una canción de Arjona. Cualquier pecado se puede cometer. No estas en pleno uso de tus facultades.
Pero este estado es como la capa finita de hielo en el lago. Muy finita.
Con el tiempo puede hacerse más gruesa, pero ahora estamos en terreno frágil.
Cada uno de sus actos puede ser una grieta en el hielo.
Nos enamoramos de cosas circunstanciales e insignificantes y nos desenamoramos más sorpresivamente y de cosas aún más pequeñas.
Como dije antes, no es amor.
Así fue que uno me mantuvo atontada hasta que un día lo ví desviar su mirada siguiendo un culo pasajero, y escuché el primer “cric” en el hielo. O a otro lo admiré hasta que hizo ruido con la pajita mientras tomaba una Coca-Cola y el “cric” abrió paso a otro, y otro. Creo que el muchacho cayó al agua cuando el hielo se rompió y se congeló.
Lo bueno de estas grietas es que cuando el hielo se rompe, no duele como el amor. Es más, no recuerdo que me había gustado de ellos, sólo recuerdo que de un día para el otro, el nudo en la boca del estómago desapareció, no los pensé más, no cante más canciones idiotas con cara de ñoña y dejé de desear.
(A los que dejé de amar, fue por cosas importantes.
Pero estamos hablando de lo que no llega a amor.)
Es así, necesitamos admirarnos, todo el tiempo. Tan injusto y agotador, como estimulante querer ser cada día mejor para el otro. Supongo que así se llega al amor.
Lo malo de todo esto es que hoy escuché el primer “cric”.
Lo bueno de todo esto, es que mi mamá no hizo ruido con la pajita… ¡Hola!

9 comentarios:
excelenteeee!!!!! me encantó! MUY MUY cercano sentí lo que escribiste.
Los cric delatan el final de la etapa sin duda, la ausencia de los cric trae acarriado el "no puede ser cierto" o el comienzo de Algo mas.Pero el enamoramiento con o sin ellos es la etapa por excelencia a mi gusto
Saludos
Lo poco que contaste de tus viejos, fue lindo.
Como que ya es tiempo de que uno de esos instantes me pasen a mi. Pero bueno, esperaré.
Un abrazo.
Sophie, muchas gracias. Todos vivimos las mismas cosas en distintos momentos. La vida es tan democrática... jajajjajajjaa.-
Una gramo de locura: Siempre que un hombre en los comienzos me resultó un "no puede ser real", terminó siendo un Big Pretender. Los cric no son defectos, los cric son sólo grietas. Los defectos a veces son amables :)
Fernanda: Lamento decirte que mamá y papá se divorciaron. jajajajajajajajajjaajjaaja
Besos y cariños a las 3!!!
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Un beso grande
La verdad muy bueno el post y el video tb obvio! Un besoo =)
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Tania
jaja, me encantó
Estoy esperando el primer cric ... o tal vez en cierta medida ya lo escuché y por eso me lo planteo ahora que lo leo ...
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